Caso Clínico
 
Hemilaminectomía y fijación espinal en un gato con subluxación vertebral entre L1 y L2
Hemilaminectomy and spinal fixation in a cat with vertebral subluxation between L1 and L2
 

iDMitchell Torres González-Chávez1*✉:mitchell.torres.vet@gmail.com

 

1Facultad de Medicina Veterinaria, Universidad Agraria de La Habana “Fructuoso Rodríguez Pérez”, Carretera Tapaste y Autopista Nacional, Km 23 ½, CP 32 700, San José de las Lajas, Mayabeque, Cuba.

 

*Autor para la correspondencia: Mitchell Torres González-Chávez. E-mail: mitchell.torres.vet@gmail.com

 

RESUMEN

A consulta se remite una paciente felina de cuatro meses de edad con déficit de la propiocepción de los miembros pélvicos (MP) y paraparesia no ambulatoria con 10 días de presentación. El examen neurológico evidenció dolor toracolumbar a la presión digital, normorreflexia de los miembros pélvicos y deficiencias neurológicas en las reacciones posturales (prueba del salto y extensor postural), mientras que la propiocepción en el MP izquierdo estaba ausente y reducido en el derecho. La sensibilidad profunda era normal y la superficial se encontraba ausente en el MP izquierdo. La radiología confirmó el diagnóstico de subluxación vertebral entre la primera y segunda vértebra lumbar, con signos de compresión medular y deformación del cuerpo vertebral de la segunda lumbar y signos de discoespondilitis. El plan quirúrgico incluyó la descompresión quirúrgica dorso lateral izquierda mediante hemilaminectomía y la estabilización vertebral con tornillos y cemento óseo, lográndose la fijación espinal desde la décimo tercera vertebra torácica hasta la tercera vértebra lumbar. El posoperatorio se caracterizó por el manejo del dolor, antibioterapia y reposo absoluto por 21 días. El déficit neurológico propioceptivo persistió durante las primeras dos semanas y a partir de este tiempo el paciente fue recuperando toda la funcionabilidad motora y sensitiva de las extremidades posteriores hasta su total recuperación.

Palabras clave: 
subluxación vertebral; estabilización espinal; tornillos y cemento óseo.
 
ABSTRACT

A four-month-old female cat with pelvic limb proprioception (PL) deficit and non-ambulatory paraparesis with 10 days of presentation was referred for consultation. Neurological examination revealed thoracolumbar pain on digital pressure, normoreflexia of the pelvic limbs and neurological deficits in postural reactions (jumping test and postural extensor), while proprioception was absent in the left PL and reduced in the right PL. Deep sensitivity was normal and superficial sensitivity was absent in the left PL. Radiology confirmed the diagnosis of vertebral subluxation between the first and second lumbar vertebrae, with signs of spinal cord compression, deformation of the vertebral body of the second lumbar and signs of disc spondylitis. The surgical plan included left dorsolateral surgical decompression by hemilaminectomy and vertebral stabilization with screws and bone cement, achieving spinal fixation from the thirteenth thoracic vertebra to the third lumbar vertebra. The postoperative period was characterized by pain management, antibiotherapy and absolute rest for 21 days. The proprioceptive neurological deficit persisted during the first two weeks and, from this time onwards, the animal recovered full motor and sensory function of the hind limbs until full recovery.

Key words: 
vertebral subluxation; spinal stabilization; screws and bone cement.
 
 
 
INTRODUCCIÓN

Actualmente existen escasos reportes sobre las patologías de columna en felinos. Entre los diagnósticos diferenciales de los trastornos vertebrales en gatos con mielopatías se incluyen fracturas o luxaciones espinales, desórdenes inflamatorios, infecciosos, enfermedades vasculares, neoplasias y enfermedad de disco intervertebral (11. Fingeroth J, Thomas W. Advances in Intervertebral Disc Disease in Dogs and Cats. USA: Willey Blackwell; 2015.).

Las afecciones espinales agudas constituyen una emergencia común en la práctica veterinaria diaria y tienen el potencial de causar una lesión medular devastadora y sus consiguientes déficits neurológicos graves. Estas pueden ser de causa exógena (fractura vertebral y/o luxación o subluxación) y origen endógeno (extrusión del disco intervertebral y mielopatía isquémica). La mayoría de los gatos con lesiones medulares presentan lesiones concurrentes. La posibilidad de múltiples sitios de trauma vertebral y choque espinal puede dificultar el examen neurológico. Los Rx y las mielografías suelen ser diagnóstica, pero no informan sobre la integridad del parénquima medular. En gatos jóvenes existe una tendencia a que la lesión medular exógena sea la más común, resultando rara la presentación en gatos de raza, mientras que la lesión medular endógena suele ser una afección de gatos adultos (22. Eminaga S, Palus V, Cherubini GB. Acute spinal cord injury in the cat: causes, treatment and prognosis. Feline Med Surg. 2020;13(11). doi.org/10.1016/j.jfms.2011.09.006.).

Los tratamientos para el trauma medular agudo pueden ser divididos en categorías quirúrgica y no quirúrgica. En muchas instancias pueden combinarse ambas modalidades. El uso de uno, o de ambos tratamientos, depende de numerosos factores y es fuertemente dependiente de las experiencias personales del clínico y de factores no médicos, como la disponibilidad financiera del propietario. En general, la principal indicación de la cirugía es reducir la inestabilidad vertebral y aliviar la compresión medular (33. Neurovet Argentina. Trauma medular agudo. Primeras Jornadas de Neurología Veterinaria Argentina. Argentina. https://neurovetargentina.com.ar/publicaciones/resumenjornadas%20nv%202010.pdf.). La cirugía descompresiva y la estabilización vertebral a menudo están recomendadas para el tratamiento del trauma vertebral torácico y lumbar, y esta depende del grado de inestabilidad y el riesgo de promover el desplazamiento de la columna vertebral y agravar el daño medular (44. Schenk A, Odunayo A. Vertebral Fractures & Luxations in Dogs and Cats. http://www.cliniciansbrief.com./article/vertebral-fractures-luxations-dogs-cats.).

HISTORIA DEL CASO

Mosy es una cachorra mestiza, de cuatro meses de edad y de la especie felina. Fue remitida para una evaluación neurológica por presentar déficit propioceptivo de los miembros pélvicos (MP) desde hacía 10 días. Esta presentaba dolor lumbar a la presión y le habían prescrito un tratamiento médico con Trimetropin/Sulfametoxazol y Meloxican por ocho días, sin resultados alentadores. El propietario refería que, en ocasiones, incorporaba los miembros posteriores por unos segundos y se observaba una deficiencia motora más evidente en la extremidad izquierda.

EXAMEN NEUROLÓGICO

El examen neurológico del paciente abarcó la observación, palpación, evaluación de reacciones posturales, pares craneales, reflejos espinales, función urinaria y la sensibilidad.

Observación

Durante la inspección del paciente se observó que su estado mental era normal y respondía correctamente a los estímulos ambientales. No presentaba posturas anormales de la cabeza y el tronco, pero al observar la marcha se evidenciaba una paraparesia no ambulatoria con mayor déficit en el miembro pélvico izquierdo. Al realizar la palpación no se evidenció pérdida del tono de los MP ni atrofia muscular.

Palpación

Con la palpación del raquis se evidenció dolor agudo en la unión toracolumbar. El reflejo panicular estaba presente desde T2 hasta L4, menos evidente desde L3 hacia caudal.

Reacciones posturales

Al evaluar la propiocepción, mediante el posicionamiento propioceptivo y por la prueba del paso, se encontró ausencia en el MP izquierdo (I) y reducido en el MP derecho (D), elemento que identificó el origen neurológico del caso. Las pruebas de salto de ambos MP y la prueba de extensor postural de empuje presentaron déficit.

Pares craneales

Con excepción del reflejo de amenaza que se encontraba reducido, todos los nervios craneales evaluados se encontraban sin deficiencia. El reflejo de amenaza puede estar ausente o reducido en cachorros por ser un reflejo que evalúa muchas zonas de integración y una de estas, la corteza frontal, no se encuentra totalmente desarrollada (55. Platt S, Garosi L. Small animal neurological emergencies. Boca Raton, FL: Taylor and Francis Group. 2012.).

Reflejos espinales

Los miembros torácicos no tenían deficiencia neurológica. Al evaluar el MPD, los reflejos patelar, tibial craneal, gastronemio y ciático se encontraban normales, al igual que el reflejo de retirada, pero se observaba un reflejo extensor cruzado débil pero presente. En el MPI el reflejo patelar presentaba hiperreflexia, los restantes estaban presentes. Por otro lado, el reflejo Babinsky fue discretamente positivo en ambas extremidades. Con la presencia de reflejos en los MP y estar presente el Babisky y el extensor cruzados, se podía establecer la existencia de signos de neurona motora superior en las extremidades posteriores y, sumado a la paraparesia no ambulatoria del paciente, se ubicó la lesión en el segmento medular T3-L3. Además, se apreciaba que la sensibilidad superficial estaba comprometida (Fig. 1); sin embargo, la profunda estaba presente.

 
Figura 1.  Paciente felino con sensibilidad superficial comprometida y reflejo extensor cruzado presente. / Female cat with compromised superficial sensitivity and crossed extension reflex.
 

DIAGNÓSTICO

Después de realizar el examen neurológico y concretar la neurolocalización en el segmento T3-L3 y el paciente presentar dolor evidente en la unión toracolumbar, se decidió realizar un estudio radiológico (Figura 2). Al observar los espacios intervertebrales en la imagen radiológica, se pudo apreciar irregularidades en los bordes craneales y caudales de los cuerpos vertebrales en forma de conos radiolúcidos, indicando una osteolisis concéntrica sutil de los platos vertebrales y un ensanchamiento de los espacios intervertebrales lumbares, compatibles con discoespondilitis (66. Kinzel S, Koch J, Stopinski T, Afify M, Kupper W, Krombach G, Buecker A. Treatment of 10 dogs with discospondylitis byfluoroscopy-guided percutaneous discectomy. Vet Record. 2015;156(3):78-81.), a pesar de que es de rara presentación en los gatos (77. Packer R, Coates J, Cook C, Lattimer J, O´brien D. Sublumbar abscess and diskospondylitis in a cat. Veterinary Radiology and Ultrasound. 2005;46(5):396-399. doi.org/10.1111/j.1740-8261.2005.00072.x. ). Además, es notable la subluxación vertebral entre L1 y L2 (Fig. 2) afectándose el segmento vertebral medio, con la consecuente compresión medular. Esta última se podía asociar al dolor en la zona cuando se realizó presión leve de las apófisis mamilares y a la deficiencia neurológica; además, está descrita como las complicaciones secundarias a discoespondilitis, traumatismos, hemivertebras, entre otros (88. Bravo MI. Estudio descriptivo de alteraciones de columna diagnosticadas mediante radiografía en caninos y felinos evaluados en un centro veterinario de Viña del Mar entre julio de 2010 y octubre de 2013. Trabajo de Diploma. Viña del Mar, Chile. Universidad Viña del Mar. Escuela de Ciencias Veterinarias. 2014.).

Debido a la deformación del cuerpo vertebral de la segunda vértebra lumbar (al comparar su conformación con las vértebras adyacentes), uno de los presuntos diagnósticos fue, también, la presencia de Hemivertebra. Es notable la lordosis en el segmento lumbar y una leve cifosis en las vértebras lumbares craneales.